![]() |
| Orhan Pamuk |
Durante estas semanas me puse en la tarea de leer una serie de cuentos sin ningún tipo de relación aparente entre ellos, precisamente buscaba identificarme en alguna historia, con algún protagonista o algún sentimiento en común. Pero para cada persona alguien ya ha escrito una o varias historias:
El conductor nocturno de Italo Calvino nos recuerda ese yo paranoico que cada uno tiene en especial cuando se vive una relación sentimental: será que me ama? Me piensa? Llamará? Es el maquinar a cada instante, imaginar mil versiones de sucesos que pueden ocurrir cuando se produzca el esperado encuentro; es una sensación de constante ansiedad experimentada de nuevo a lo largo de la intriga creada por la lectura que además tiene la particularidad de dejar el mismo sabor de terminar una relación.
Julio Cortazar por otro lado se excusa en la casualidad de las circunstancias para narrar Ciclismo en Grignan una historia con un sabor a sensualidad que haría sonrojar a más de uno por haberse descubierto en circunstancias similares al autor quien en un tono elegante pero que no deja de ser morboso nos narra el por qué siente atracción por una adolescente.
El angustioso amor y el deseo son temas universales, todos en algún momento nos sentimos tocados por ellos y todos tenemos argumentos para mencionarlos pero qué tal hablar de la locura? O de la homosexualidad? A cuántos nos corresponden? Existirá alguien que jamás en la vida haya sentido que está enloqueciendo? Dinos cómo sobrevivir a la locura del autor Kenzaburo Oé narra la historia de un hombre al parecer en un proceso de enloquecer, pero sería prudente preguntarse si es él quien enloquece o es su familia la que lo está enloqueciendo o tal vez sea el lector quien termine por enloquecer ante la densidad y lentitud de la historia.
Hasta aquí llevaba tres historias leídas y aun no encontraba la que esperaba con angustia tocara mis fibras más íntimas pero tenía puestas todas mis expectativas en Al diablo la maldita primavera de Alonso Sánchez Baute, alguna vez leí una reseña de éste libro y por tanto tenia idea sobre su argumento: la historia de un homosexual de provincia llegando a la ciudad y etc, pero al leer el primer párrafo sentí que lo iba a detestar: el lenguaje vulgar, personajes demasiado vacíos y una historia encasillada en el prototipo comercial de homosexualidad. Mis sueños de encontrar una historia para tomar como propia desaparecía, solo en el último instante descubrí que me quedaba un cuento más por leer y aunque comencé a leerlo desmotivada y sin expectativas he aquí que me llevé una gran sorpresa.
En lo personal
He encontrado un pequeño cuento que me hizo mirar hacia atrás, recordar mi infancia y las fantasías de la niñez, encontré que muchas veces tenemos ideales compartidos con otras personas aunque uno se ubique en Estambul en la década de los 50’s y el otro en Bogotá años 80’s al ritmo del glam. Este cuento también puso en evidencia algunas preguntas que ya me había hecho con anterioridad y siendo un poco más trascendental, preguntarme además si “quién yo soy es quien yo quería o quisiese ser”. El nombre de este cuento es El otro Orhan de Orhan Pamuk. Siento que esta historia podría tomarse a la ligera y ser leída de una manera más light o más anecdótica como un cúmulo de hechos cíclicos que pasan y vuelven a pasar en la vida de cada uno: que mi padre no esté en el momento de mi nacimiento, ser más débil y más frágil en comparación a mis hermanos, haber nacido en una época de hechos violentos…al parecer a todos nos ha tocado nacer en tiempos de violencia; cada una de estas anécdotas nos condiciona y nos va moldeando:
“Al igual que esos “recuerdos” de la primera infancia de los que nos hemos apropiado escuchándoselos a los demás hasta que por fin empezamos a pensar que realmente somos nosotros mismos quienes los recordamos obstinándonos en contárselos como tales a cualquiera, lo que opina el resto de la gente sobre todo tipo de cosas que hemos vivido acaba convirtiéndose no solo en lo que pensamos al respecto, sino en un recuerdo más importante aún que la propia experiencia vivida.”
Qué le aporta esta historia al mundo?
En el cuento de Orhan, él tiene la sensación de que existe otro Orhan pero imaginarse quién es ese otro lo puede llevar a plantearse en realidad ciertas inconformidades con su vida propia, acaso eso no nos pasa a todos? Bueno a mi si me ha pasado yo supongo que es un mal contemporáneo que nos aqueja, algunos le echan la culpa a que seamos así por los medios de masas, para mi el autor hace una reflexión un poco más inteligente explorando en las raíces de todo un sistema cultural:
“Todo el que siente curiosidad por darle un significado a la vida se ha preguntado al menos una vez por el sentido del lugar y el momento en que ha nacido. ¿Qué significa que yo haya nacido en tal fecha en tal rincón del mundo? ¿Han sido una elección justa esta familia, este país y esta ciudad que se nos han otorgado como si nos hubieran tocado en la lotería, que esperan que los amemos y a los que por fin conseguimos amar de todo corazón?”
Como nos decían en la clase de filosofía del colegio la eterna pregunta del hombre ha sido quiénes somos, aquí la encontramos planteada de una manera postmoderna, el preguntarse hoy quienes somos implica una respuesta física y material, esta respuesta ahora no se encuentra en la religión o los elementos como dijeran los griegos, está ubicada en un tiempo y en un lugar específicos es una respuesta corpórea y por lo mismo lleva a una preocupación por la apariencia.
El lenguaje en El otro Orhan
Tal vez la mayor característica en el modo de escritura del autor es su simplicidad y claridad al narrar su historia, el lenguaje cotidiano y la narración en primera persona con un tono autobiográfico generan una especie de confianza entre el lector y el autor. Esto claro, tiene sus pros y sus contras: por un lado facilita mucho la lectura y la hace rápida e interesante pero por otro hace que se pase por encima de muchas ideas o sean tomadas de manera superficial, solo con la relectura y ante el hecho específico de tener que escribir sobre el texto encontré muchos detalles que de otra forma pasaría por alto.
Lo que más puedo destacar es la habilidad del autor para enlazar un tema con otro sin que la lectura se haga caótica, el autor nos lleva en un vaivén de temas y circunstancias: de lo personal a lo público, a lo político, de nuevo a lo personal y así sucesivamente, terminamos envueltos no solo en su vida sino en un contexto completo del tiempo y espacio en que suceden los hechos….aunque en realidad no suceden, solo se analizan.



No hay comentarios:
Publicar un comentario